Cabecitas de animales: pequeños guardianes de invierno
- Mireia Llop

- 29 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Este año, la Navidad se cuela por casa en forma de cabecitas de animales hechas a mano, pequeñas, ligeras y con mucha personalidad. Son piezas pensadas para decorar el árbol, pero también para quedarse a vivir en cualquier rincón: una estantería, un pomo, una pared o el cuarto de los peques.
Están realizadas con arcilla de secado al aire, sin hornos ni procesos complicados. El interior se construye con lo que ya tenemos por casa: papel, plástico, aluminio… material reciclado, ligero y agradecido. Por fuera, pinturas acrílicas dan color y carácter a cada animal, y un sencillo hilo de alambre permite colgarlos donde quieras.
Son piezas handmade para niños, pero no solo para ellos. Como las estrellas de arroz, comparten ese tono cálido, sencillo y honesto: objetos hechos despacio, con las manos, donde lo importante no es la perfección sino la intención. Cada cabecita es distinta, porque así es lo hecho a mano. Y porque los animales, como las personas, no repiten molde.
Ideales para decorar en Navidad, sí. Pero también para quedarse todo el año recordándonos que crear con materiales simples es una forma silenciosa de cuidar: el planeta, el tiempo y la imaginación.
Decoración navideña handmade, sencilla y con alma
Estas cabecitas de animales están pensadas para disfrutar el proceso, no para complicarse la vida. No hay técnica secreta ni materiales imposibles. Solo manos, tiempo y ganas de crear. Perfectas para hacer con niños, o para adultos que todavía saben jugar.
Materiales para nuestras cabecitas de animales
Arcilla de secado al aire
Material reciclado para el relleno(papel de periódico, papel de cocina, plástico, aluminio… lo que tengas)
Hilo de alambre fino (para colgar o crear un pequeño gancho)
Pinturas acrílicas
Pinceles (uno medio y uno fino es suficiente)
Palillo, punzón o lápiz (para marcar detalles)
Cola blanca (opcional, para fijar detalles)
Barniz acrílico al agua (opcional, si quieres proteger la pintura)
Nada más. Si falta algo, se improvisa. Así funciona lo hecho a mano.
Pasos a seguir
Preparar el relleno.Haz una pequeña bola con papel, plástico o aluminio. Esta será la base: hace la pieza más ligera y ahorra arcilla.
Cubrir con la arcilla. Extiende la arcilla y envuelve el relleno. Alisa con los dedos hasta obtener una forma redondeada.
Dar forma al animal. Añade orejas, hocico, cuernos o lo que pida el animal. No busques simetría perfecta: el encanto está ahí.
Colocar el alambre. Antes de que se seque, inserta el hilo de alambre en la parte superior si quieres colgarlo del árbol o de una rama.
Marcar los detalles. Ojos, nariz, textura… con un palillo o simplemente con los dedos.
Secado. Deja secar completamente según indique la arcilla (normalmente 24–48 h). Paciencia: tocar antes estropea.
Pintar. Una vez seca, pinta con acrílicos. Capas finas, colores suaves o intensos, lo que te pida la pieza.
Protección (opcional)Un barniz al agua sellará la pintura si va a manipularse mucho.
Y listo. Una cabecita. O diez. Porque esto engancha!!

























Comentarios